- 09/12/2025
- 11:58 am
Acompañar el duelo perinatal desde el amor, la calma y la esperanza
Qué palabra tan corta y, a la vez, tan difícil de explicar… ¿verdad?
El diccionario podrá darte un significado, pero el duelo perinatal y gestacional es tan personal que cada alma lo vive de forma distinta.
Para algunos, es dolor.
Para otros, es incertidumbre, preguntas, búsqueda.
Hay quienes lo viven como transformación, quienes lo sienten como un cambio de piel… y quienes descubren en él una luz que no esperaban.
Y aunque cada proceso es único, hay algo que sí compartimos:
el duelo nos mueve, nos remueve y nos invita a mirar dentro.
En especial cuando atraviesas la pérdida de un bebé, un bebé sin latido o una despedida gestacional, ese camino se vuelve aún más profundo.
Si te soy sincera, para mí el duelo ha sido un maestro.
Me ha enseñado a escucharme más, a honrar mis tiempos, a sostener mi corazón con más suavidad.
Me ha mostrado que el amor no desaparece con la despedida; solo cambia de forma.
He aprendido que incluso en la ausencia puede nacer una presencia distinta… más profunda, más real.
Una presencia que me ha ayudado a sanar el duelo y a comprender cómo gestionar el duelo con amor.
Hoy, cuando pienso en la palabra “duelo”, siento calma.
Ha sido un camino que me ha enseñado a estar en paz conmigo misma, a respetar lo que siento, a no exigirme ser fuerte todos los días y a permitir que mi corazón hable a su ritmo.
Un camino que también me ha mostrado que existe esperanza en el duelo, incluso cuando parece inalcanzable.
Si estás viviendo la pérdida de un hijo durante el embarazo o buscas acompañamiento emocional en el duelo, deseo que estas palabras te arropen.
Que encuentres un pequeño espacio donde respirar, sentir y sostenerte.
“No estás solo: tu proceso también tiene su propia luz, y merece ser acompañado con amor, presencia y suavidad.”
Ana Belén

