- 18/03/2026
- 7:13 am
Mi duelo, mis tiempos, mi forma
Vivir el duelo perinatal desde el amor no evita el proceso
Hay algo del duelo de lo que casi no se habla.
Y es que incluso cuando lo llevas con luz,
cuando lo vives desde lo espiritual,
cuando decides mirarlo desde el amor y no desde la oscuridad…
eso no significa que no tengas tus etapas.
Yo agradezco profundamente cómo estoy llevando mi duelo.
Lo he vivido desde la luz.
Desde sentir que Galadriel me ilumina.
Desde saber que su presencia no terminó, solo cambió de forma.
Pero eso no quiere decir que no haya tenido mis procesos.
Mis momentos.
Mis decisiones internas.
Porque el duelo no es solo lo que se ve hacia fuera.
También es lo que una necesita hacer hacia dentro.
Desde el principio, Jordi y yo hemos tenido muy presente a Galadriel.
Primero tuvo su rinconcito en la habitación de los niños.
Después hicimos otro espacio para ella en la entrada de casa,
para que quien entre sepa que ella está.
Que forma parte de nuestra familia.
Que no es invisible.
Sin embargo, había algo que yo quería hacer desde hacía tiempo.
Quería tener una foto suya.
Una foto de su cara.
Y durante mucho tiempo no la puse.
No porque yo no estuviera preparada.
Sino por respeto.
Por pensar que quizá otras personas no lo estaban.
Por no querer remover más dolor del que ya existía.
Y ahí entendí algo importante.
A veces no nos frenamos por nuestro propio duelo.
Nos frenamos por el de los demás.
Por miedo a hacer daño.
Por no incomodar.
Por proteger.
Pero también comprendí que muchas veces el límite lo creamos en nuestra cabeza.
Porque cuando tú hablas.
Cuando te abres.
Cuando explicas lo que sientes y lo que necesitas…
las personas que te aman lo entienden.
Cuando alguien te quiere de verdad, no quiere que te reprimas.
Quiere que sanes.
Quiere verte avanzar.
Quiere verte en paz.
Y eso fue lo que pasó.
Al expresar lo que sentía,
al explicar que para mí esa foto no era dolor,
sino amor…
todo cambió.
No hubo rechazo.
No hubo incomodidad.
Hubo comprensión.
Porque el amor nunca se acaba.
Y cuando alguien te ama, acepta tu forma de vivir el duelo.
A veces somos nosotras mismas quienes nos limitamos.
Quienes postergamos decisiones que sabemos que nos harían bien.
Quienes nos frenamos por miedo a incomodar.
Pero el duelo es personal.
Es íntimo.
Y cada una necesita atravesarlo a su manera.
Si hay algo que sabes que te va a ayudar a avanzar,
hazlo.
Si hay una etapa que necesitas vivir,
vívela.
Si hay una decisión que te va a traer paz,
no la pospongas por miedo.
Porque las personas que te rodean, si te aman,
van a agradecer verte bien.
Van a agradecer verte crecer.
Van a agradecer verte sonreír.
Y al final, eso es lo más importante.
El duelo no es solo sostener el dolor.
También es permitirte avanzar.
Y avanzar no es olvidar.
Es integrar desde el amor.
Avanzar en el duelo no es olvidar, es integrar desde el amor.
Ana Belén

