Ecografía 3D de un bebé con la mano junto a la cara durante un embarazo arcoíris

Escuchar el latido del bebé después de una pérdida

Inicio / Embarazo después del duelo / Escuchar el latido del bebé después de una pérdida

Escuchar tu corazón: la tranquilidad más bonita de mi embarazo arcoíris

Pensaba que volver a estar embarazada sería más fácil.

No quedarme embarazada. No me refiero a eso.

Me refiero a estar embarazada después de todo lo vivido.

Pensaba que después del duelo de mi hija, de todo lo que he aprendido, de mi forma de entender ahora la vida y la muerte, de mi espiritualidad y de la paz que he encontrado durante este camino, sería capaz de vivir un nuevo embarazo de una manera diferente.

Más tranquila.

Pensaba que no me preocuparía tanto. Que sería capaz de confiar más.

Y ahora que estoy viviendo mi embarazo arcoíris me estoy dando cuenta de que no está siendo exactamente así.

Porque después de vivir la muerte de un bebé, hay una parte de ti que ya sabe que existen cosas que antes ni siquiera contemplabas.

Y aunque quieras disfrutar, aunque quieras vivir el presente y aunque conscientemente hayas decidido no permitir que el miedo dirija este embarazo, hay momentos en los que aparece.

Sobre todo hay una preocupación que vuelve una y otra vez:

que estés bien.

Un embarazo arcoíris después del duelo se siente diferente

Antes de vivir un duelo gestacional o un duelo perinatal puedes conocer historias. Puedes haber escuchado hablar de bebés que nacieron sin latido. Puedes saber que existen embarazos que no terminan como esperábamos.

Pero saber que algo existe y vivirlo en tu propia piel son cosas completamente diferentes.

Cuando lo has vivido, tu cabeza ya conoce esa posibilidad.

Y después vuelves a estar embarazada.

Vuelve la ilusión. Vuelven las ganas de imaginar. Vuelves a pensar en nombres, en momentos, en cómo será tu familia cuando llegue ese bebé.

Pero también puede aparecer el miedo.

Y estoy aprendiendo que una cosa no elimina la otra.

Puedo estar inmensamente feliz por estar embarazada y preocuparme porque estés bien. Puedo disfrutar de ti y necesitar saber que tu corazón sigue latiendo. Puedo hablarte con amor y, al mismo tiempo, tener momentos en los que mi cabeza se llena de preguntas.

Puedo confiar y tener miedo.

Porque vivir un embarazo arcoíris después del duelo también puede ser aprender a convivir con emociones que parecen contradictorias.

Escuchar tu corazón después de la muerte de un bebé

Por eso cada visita con la matrona tiene ahora un significado diferente para mí.

Llega ese momento.

Busca tu corazón.

Y de repente lo escucho.

Tu latido.

Qué sonido tan bonito.

No sé explicar del todo lo que siento en esos segundos. Es como si durante un instante todo lo demás desapareciera.

Ahí estás.

Tu corazón latiendo.

Y a mí se me alegra el alma.

Hay sonidos que quizá antes podían parecer simplemente parte de una revisión del embarazo y que después de un duelo adquieren otro significado.

Para mí, escuchar tu corazón es uno de ellos.

Me da tranquilidad. Me emociona. Me hace sonreír. Me devuelve al presente.

Porque durante esos segundos no estoy pensando en mañana. No estoy pensando en lo que podría suceder. Tampoco estoy pensando en lo que ya sucedió.

Estoy escuchándote a ti.

Aquí y ahora.

Y quizá eso sea precisamente lo que necesito aprender durante este embarazo.

Tener miedo no significa estar viviendo mal mi embarazo arcoíris

Esto también me está enseñando algo sobre mí misma.

Yo había decidido que no quería vivir este embarazo desde el miedo.

Y sigo sin querer hacerlo.

Pero quizá confundí durante un momento no vivir desde el miedo con no sentir miedo.

Y son cosas muy diferentes.

No puedo exigirme no preocuparme después de lo que he vivido. No puedo enfadarme conmigo misma cuando aparece una inquietud. No puedo pretender que mi historia no deje huella simplemente porque ahora tenga herramientas diferentes para vivirla.

Mi duelo sigue formando parte de mí.

Galadriel sigue formando parte de mi vida.

Y este nuevo bebé también está escribiendo ya su propia historia.

Una historia diferente.

No quiero que una sustituya a la otra. Tampoco quiero que lo vivido con Galadriel determine todo lo que voy a sentir ahora.

Pero sí puedo aceptar que mi experiencia influye en cómo vivo este embarazo.

Y tratarme con amor cuando aparezca el miedo.

La tranquilidad entre una revisión y la siguiente

Creo que una de las cosas más difíciles de un embarazo arcoíris puede estar precisamente ahí: en esos espacios entre una revisión y otra.

Escuchas el corazón y respiras.

Todo está bien.

Sales feliz.

Pero pasan los días y quizá la tranquilidad empieza a mezclarse otra vez con alguna pregunta.

¿Estarás bien?

¿Seguirá todo bien?

Y llega otra visita.

Otra ecografía.

Otro latido.

Otra respiración.

Por eso estoy intentando aprender algo que mi propio duelo ya me había enseñado: volver al presente.

Hoy estás aquí.

Hoy estoy embarazada.

Hoy puedo hablarte.

Hoy puedo acariciar mi barriga.

Hoy puedo disfrutar de ti.

Y cuando el miedo quiera llevarme demasiado lejos, intentaré regresar a ese lugar.

Al hoy.

Disfrutar del embarazo también puede incluir el miedo

Quizá antes pensaba que disfrutar de este embarazo significaría estar tranquila.

Ahora estoy comprendiendo que disfrutarlo puede significar algo mucho más real.

Puede significar sentir miedo y seguir permitiéndome ilusionarme. Preocuparme y seguir hablándote. Necesitar escuchar tu corazón y emocionarme cuando lo hago. Tener un día complicado y no pensar que estoy haciendo algo mal.

Porque no necesito vivir un embarazo perfecto.

Necesito vivir mi embarazo.

Con todo lo que traiga.

Con mi historia.

Con mi duelo.

Con mi amor por Galadriel.

Con el amor que ya siento por ti.

Con mis días tranquilos y con aquellos en los que necesite respirar un poquito más profundo.

Pensaba que sería más fácil.

No lo está siendo tanto como imaginaba.

Pero también estoy descubriendo algo precioso: cada vez que escucho tu corazón, algo dentro de mí vuelve a confiar.

Aunque sea hoy.

Aunque sea ahora.

Y quizá no necesite tener la certeza de todo el camino.

Quizá solo necesite aprender a caminar este embarazo paso a paso, disfrutando de cada momento bonito y sosteniéndome con amor cuando aparezca el miedo.

Porque después de un duelo perinatal no siempre podemos elegir qué emociones aparecen.

Pero sí podemos intentar decidir cuánto espacio les damos.

Y mientras aprendo a hacerlo, seguiré esperando con ilusión cada visita con la matrona.

Ese instante.

Ese sonido.

Ese corazón latiendo.

Ese pequeño momento en el que parece que todo se queda en silencio para poder escucharte a ti.

Y qué bonito es.

Qué paz.

Qué alegría para el alma.

“No vivir desde el miedo no significa no sentirlo, sino aprender a no dejar que ocupe todo el espacio del amor.”

El Amor del Duelo, el libro

Este libro no pretende decirte cómo debes vivir tu pérdida. Pretende recordarte que no estás sola.

¿ Necesitas hablar?

Estoy aquí para escucharte.
Scroll al inicio